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Cirugía de catarata

Cirugía de catarata

La cirugía de catarata es uno de los procedimientos quirúrgicos más practicados en Chile, ya que la opacificación del cristalino es un problema muy común, especialmente entre las personas mayores de 65 años. El objetivo final de la intervención es sustituir el lente natural del ojo por uno artificial. Es una intervención ambulatoria, indolora y de rápida recuperación. La que gracias a la incorporación de la última tecnología y mejoras en el diseño de los lentes intraoculares, ha logrado un gran perfeccionamiento con muy altas tasas de éxito.

INDICACIONES:

La cirugía de catarata suele indicarse cuando la pérdida de visión interfiere en la autonomía y las actividades cotidianas del paciente. También se indica cuando el avance de la catarata provoca complicaciones como aumento de la presión intraocular o uveítis. Sin embargo, no es necesario esperar a que la catarata sea limitante para el paciente; cuando la operación resulta más compleja para poder tratarla. De hecho, cada vez más, se opta por su intervención precoz, ya que es un procedimiento altamente seguro y eficaz en manos expertas. En algunos casos, la cirugía del cristalino se recomienda como técnica para corregir la presbicia y otros defectos refractivos (miopía, hipermetropía, astigmatismo) en pacientes, generalmente a partir de los 45-50 años, que se encuentran en la fase inicial de la degeneración del cristalino.

TIPOS DE LENTES:

La comunicación entre paciente y especialista es fundamental para determinar el momento más adecuado para la intervención y el tipo de lente intraocular idóneo. Los tipos de lentes intraoculares son monofocales, multifocales y/o tóricos. La técnica más utilizada para remover catarata es facoemulsificación, suele realizarse con anestesia tópica, o en algunos casos periocular (inyección cerca del ojo). Generalmente se opera primero un ojo y, al cabo de unos días, el otro.

POSTOPERATORIO:

El postoperatorio de la cirugía de catarata es prácticamente indoloro y el paciente suele notar pocas molestias como sequedad ocular, sensación de arenilla en el ojo, deslumbramiento. Molestias que remiten en pocos días. Sin embargo, hay que tomar algunas precauciones durante la primera semana: Evitar esfuerzos físicos o movimientos bruscos, no frotarse los ojos, procurar dormir boca arriba o del lado del ojo no operado, utilizar gafas de sol para salir a la calle, cuidar las medidas de higiene y seguir el tratamiento y controles indicados por el oftalmólogo.

La cirugía de catarata consigue resultados excelentes y muy satisfactorios, con un impacto positivo en su calidad de vida. En más de un 95% de los casos no presenta complicaciones, aunque no debe banalizarse y como cualquier operación, no está exenta de riesgos como hemorragia e infecciones. Una correcta indicación y ejecución de la técnica quirúrgica contribuye a minimizar posibles complicaciones.

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